Hablar de la batalla de Stalingrado, no es sólo hacer referencia a la durísima derrota sufrida por el ejército alemán en dicha ciudad Soviética, sino que fue una de las batallas que mas han influido en la historia de la humanidad. Y sin duda, la que mas trascendencia tuvo en el desarrollo de la II Guerra Mundial.

A las 3:15 minutos del día 22 de junio de 1941, el ejército alemán se lanzó a la invasión de la Unión Soviética, en lo que se dio a llamar Operación Barbarroja. Precedido por un intenso bombardeo de la aviación alemana, la «Luftwaffe» que destruyo una parte importante de la aviación rusa antes de que esta pudiera despegar. Detrás se lanzaron mas de tres millones de soldados divididos en tres grupos de ejercito.

El Grupo de Ejércitos Centro, comandado por el mariscal Von Bock, sin duda el mejor oficial alemán existente en aquel momento. Estaba constituido por el 9º ejército del general Strauss, y el 4º ejército del general Von Kluge. Junto a los ejércitos panzer ( blindados) 3º al mando del general Hoth y 2º bajo el mando de Guderian. Las tropas de tierra iban apoyadas por la 2ª flota aérea de Kesselring. El Grupo de Ejércitos Norte comandado por el mariscal Von Leeb; formado por el 18º ejército del general Von Kuechler y el 16º ejercito del general Busch. El 4º ejército panzer de Hoeppner, era el apoyo blindado, la protección aérea la daba la 1ª flota de Keller. Este grupo de ejércitos contaba además con la ayuda de 15 divisiones finlandesas que pretendían recuperar el itsmo de Karentia, ocupado por los rusos en la guerra ruso-finlandesa de 1939-1940. El Grupo de Ejércitos sur lo comandaba el mariscal Von Rundstendt. Estaba constituido por los ejércitos: 6º de Reichenau, 17º de Stulpnagel y el 11º de Schobert. La fuerza blindada la proporcionaba el 1º ejército panzer de Von Kleist. La fuerza aérea la representaba la 4ª flota de Lohr.

Hay que tener en cuenta que los denominados ejércitos panzer estaban constituidos con rango de ejército y como tal se desenvolvieron a lo largo de la campaña. Estaban divididos en 17 divisiones panzer y 13 divisiones motorizadas. Su misión consistía en una vez que la Luftwaffe hubiera asegurado el dominio del aire, embolsar al Ejército Rojo hasta que fuera después la infantería la que eliminara dichas bolsas. Para ello contaban con la velocidad y la calidad de las trasmisiones. Siempre se ha considerado que el empleo masivo de fuerzas motorizadas, junto con el dominio del aire fueron las principales claves de la superioridad de la Whermatch. No en vano el Ejército Rojo, tan solo tenia dos divisiones acorazadas y una división motorizada, una fuerza de menos de 40000 hombres para contrarrestar a las temibles divisiones panzer. El resto del ejército Soviético era una confusa masa que se movía a pie, mandada por oficiales inexpertos por culpa de las purgas stalinistas que en dos oleadas ( 1935 y 1939) había asesinado, deportado o encarcelado a los mejores oficiales soviéticos. Lo que dicho de otra manera viene a constatar que el propio Stalin, llevado de su paranoia había creado las condiciones para que su ejército no fuera, durante los primeros meses, rival de los alemanes. El Ejército Rojo intentara ejercer una defensa adelantada que será arrollada con facilidad por la Wehrmatch que hasta septiembre pareció poder lograr la victoria total sobre la Unión Soviética en una sola campaña. El Ejército del norte, tras alcanzar el golfo de Riga, inicio el asedio a Leningrado. Asedio que duraría , sin embargo, varios años sin resultado, e incluso las fabricas rusas de munición seguirían funcionando a pleno rendimiento, sin lograr los alemanes impedirlo.

En el centro, se logro alcanzar Smolensk, cogiendo más de 200000 prisioneros rusos. Sólo el Grupo de Ejércitos Sur encontró una resistencia más seria al estar destinadas allí las mejores unidades rusas, hasta que finalmente Von Rundstenst lograría crear la bolsa de Uman que reportaría algo mas de 100000 prisioneros. Con estos primeros movimientos la Wehrmatch se encontraba a tan sólo 400 km de Moscú y se daba por rota la resistencia del Ejército Rojo.

En este punto Hitler cometera el error más importante de la campaña al ordenar al 3º ejército panzer acudir al norte a prestar apoyo al Grupo de Ejércitos Norte, y al 2º ejército panzer acudir en auxilio de Von Rundstedt, de este modo, desaprovecho la clara oportunidad de continuar hasta Moscú, por considerar que no era un objetivo importante en ese momento. Aunque con estos refuerzos el Grupo de Ejércitos Sur iba a conseguir la victoria más importante de la campaña al embolsar a más de 600000 soldados rusos en Kiev. Pero la posibilidad de tomar Moscú se iba diluyendo a medida que avanzaba el verano.

Hasta no consolidada la toma de Kiev, no va a permitir Hitler la operación Tifón que debía conducir al Grupo de Ejércitos Centro hasta Moscú, es decir nueve semanas después de que cayera Smolensk, tiempo suficiente para que el Ejército Rojo se tomase un respiro e iniciase la construcción de defensas a extramuros de la ciudad. La operación Tifón comenzó el 30 de septiembre con buenos resultados para los alemanes que lograran crear las bolsas de Bryansk y Vyazma., pero entonces comenzaron las lluvias de otoño y la ofensiva alemana se hundió día a día en el fango. Teniendo finalmente que suspenderse hasta que el suelo se helase y permitiera continuar la ofensiva. Durante este paréntesis el mariscal soviético Zhukov, que ha tenido tiempo de analizar las tácticas de envolvimiento y aniquilación que emplean los alemanes , consciente de que con el invierno el movimiento de los panzer quedara reducido a una serie de cauces fijos, en lugar de poder desplegarse como hasta aquel momento, ordenara una defensa en profundidad, reforzando las alas del perímetro defensivo de Moscú, en la derecha el Ejército de Rokossovski con 80000 hombres y a la izquierda las posiciones en Tula, por donde debía atacar Guderian, también se reforzaron.

Todo ello va a ser posible gracias al espía Richard Sorge que dara la vital información para los rusos de que las miras de Japón estaban puestas en el Pacifico y no en la frontera con Rusia, lo que permitirá a estos últimos retiran 15 divisiones siberianas que a la postre serán significativas a la hora de rechazar el ataque alemán contra la capital, Moscú. De este modo avanzará el año 1942, con los rusos intentando sacar ventaja de su superioridad , dada por la aclimatación al invierno y los alemanes resistiendo en lo que se denomino, defensas «erizo».

Llega el mes de junio con un frente dentado, profundos entrantes de los rusos en las líneas alemanas que de nuevo van a intentar en 1942 lo que no pudieron hacer en 1941, es decir, ni mas ni menos que derrotar al Ejército Rojo en una sola campaña. El propio Fuhrer había advertido a sus principales consejeros que si en esta nueva campaña no lograba alcanzar las reservas petrolíferas soviéticas, se vería obligado a buscar la paz, dado que Alemania no tenia la suficiente capacidad económica para ganar una guerra a medio/largo plazo. Maikop y Grozni en el Cáucaso y el mas lejano campo petrolífero de Baku, en Azerbaiyan que por si mismo producia el 80% del petróleo Soviético. Al avance hacia estos objetivos se le conoció como operación Blau.

Para llevarla a cabo, Hitler hubo de aceptar el mantener a los Grupos de Ejércitos Norte y Centro estáticos, para permitir a la Whermatch lanzar todos sus recursos a la conquista del Cáucaso, que debia llevar a cabo el Grupo de Ejércitos Sur mandado por Von Bock que había sustituido a Rundstedt, tras que este, hubiese ordenado un repliegue no autorizado en diciembre de 1941. Estaba formado por aproximadamente un millón de soldados alemanes y 300.000 aliados: El 8º ejército italiano, el 2º ejército húngaro y el 3º y 4º ejércitos rumanos. Apoyados por el aire por la 4ª flota aérea de Von Richtoffen. Como preliminares a Blau los alemanes lanzaron una ofensiva total contra la península de Crimea, donde encontraron una gran resistencia Soviética. Y después en Kerch, salvada la campaña en parte por la habilidad táctica del general alemán que organizo la campaña, Von Manstein.

Blau, al igual que Barbarroja trataba de embolsar a las fuerzas rusas antes de que estas pudieran replegarse para dejar paso a la infantería germana, encargada de eliminar esas bolsas. La diferencia ahora va a ser que hombres como Rossokovski, Gordov, Zhukov etc, habían empezado a ganar la voluntad de Stalin, demasiado deseoso de frenar el avance alemán, lo que hizo que dejara de interferir tanto en las ordenes del Estado Mayor Soviético. De esta forma las tropas rusas dispondrán no sólo de mejores mandos, sino también de una mayor independencia con respecto al poder político, con lo cual ya no le resultara tan fácil a los alemanes atrapar cuerpos de ejército rusos enteros, sino que sabrán replegarse a tiempo, cediendo terreno a cambio de tiempo. Así cae Jarkov, esta ciudad pese a ser una de la mayores ciudades y un nudo de comunicaciones importante, en realidad era indefendible para el ejército Soviético, aun tácticamente inferior a la Whermath. pero la decisión de retirar a tiempo a los ejércitos rusos que la defendían, hará que los alemanes apenas puedan tomar prisioneros, como era su intención y habían ido haciendo desde la invasión el 22 de junio del año anterior.

Tras este paso, Hitler impondrá una división del Grupo de Ejércitos Sur, en dos, Grupo de Ejércitos A que debería lanzarse hacia Grozni y Maypu y Grupo de Ejércitos B que debería cortar el Volga por Stalingrado y alcanzar Baku. El error estuvo en retirar al 4º ejército panzer del Grupo B y dárselo al Grupo A para ayudarle a tomar Rostov. en un momento en que parecía que la retirada rusa empezaba a convertirse en huida, el dejar al 6º ejército de Von Paulus, sin el apoyo de los panzer, le restara movilidad dando tiempo al Ejército Rojo a organizar la defensa de Stalingrado, error por otra parte similar al cometido en la anterior campaña al privar al Grupo de Ejércitos Centro de sus fuerzas móviles , dando tiempo a los rusos a organizar la defensa moscovita. El 9 de julio cayo Voronezh, tras una lucha callejera entre carros de combate de ambos bandos, Von Bock que había prometido una conquista fácil de la ciudad, caerá en desgracia siendo desde ese momento retirado del favor de Hitler que en su lugar va a poner a Wilhen Von List.

En este punto, Hitler dará por rota la resistencia del Ejército Rojo pese a la escasez de prisioneros y que estos habían tenido medio millón de bajas, cifra, que aunque elevada, era bastante menor que en la campaña de 1941. Observado en un mapa de lo que es la estepa caucásica, puede verse que son distancias enormes, solo de Grozni a Baku había casi 350 km de distancia. Todo ello en un terreno que estaba casi yermo, sin carreteras, con los puentes y líneas férreas destruidos por el Ejército Rojo en su repliegue, hace ver que los objetivos designados por el Fuhrer sobrepasaban, con mucho, las posibilidades reales de la Whermatch. La defensa de Stalingrado estaba formada del siguiente modo: Al noroeste el 63º ejército de Kutnezsov, al oeste el 62 de Kolpakchy, a su izquierda el 64º de Chuikov, al sudoeste el 21 ejército de Danilov y el 38º de Moshalenko. En reserva el 28º de Kryuchenki. Todo este montaje coordinado por el teniente general Gordov. Este sistema defensivo tenia mucho de ilusorio, Los dos últimos ejércitos arriba mencionados estaban bastante diezmados y el 64º de Chuikov era una abigarrada mezcla de divisiones de distinta procedencia cuyo número rara vez alcanzaban los 2.500 hombres.

En frente tenían al 4 ejército panzer y al 6º ejército alemán , formado por 300000 soldados de élite, con amplia experiencia en combate. Y por si esto fuera poco, el dominio aéreo era claro para la 4ª flota aérea. El 23 de julio el 6º ejército penetro en las defensas del 62º ejército de Kolpachy , dos días después fue el 64 ejército de Chuikov el que se vino abajo tras un demoledor ataque alemán, con este ataque envolvente el 64º volaba el puente de Nizhne Chiskaya, con lo que el 62º ejercito quedaba en peligro de verse con las comunicaciones cortadas y rodeado por tropas alemanas, por lo que el ejército soviético se vio obligado a lanzar un improvisado contraataque para rescatar al 62º: Intento forzar los flancos del 6º ejército alemán, el 1º ejército blindado el izquierdo y el 4º el derecho, llevado adelante sin apoyo aéreo, fue un fracaso. Aunque no lograsen nada, en realidad buscaban llamar la atención del 6º ejército con miras a que el 62º soviético lograse eludir la bolsa en la que estaba a punto de caer. El 31 de julio inicio el ataque a la ciudad el 4º ejército panzer del general Hoth, qué, habiendo dado tiempo a los rusos de establecer una línea defensiva en torno a Stalingrado, se vieron envueltos en una batalla posicional, táctica y de desgaste, igual que en noviembre de 1941 ante las puertas de Moscú, algo que sin duda no deseaba la Whermatch. Aproximadamente un mes tardarían los alemanes en vencer esta resistencia del Ejército Rojo ante las puertas de la ciudad y poder así, intentar cruzar el Volga por Stalingrado, como había decidido el Fuhrer en su directiva nº 51. El 23 de agosto, día en que la Luftwaffe inició el bombardeo a la ciudad, miles de aviones bombardearían las calles sin descanso, destruyendo vías férreas, industrias e incluso lanzando bombas incendiarias contra los barrios residenciales con objeto de amilanar a la población civil, qué, compuesta por aproximadamente 200000 personas, no seria evacuada hasta mediados de septiembre, al parecer Stalin pensaba que una ciudad «viva» estimularía la defensa. Cuando permitió la evacuación, 30000 habitantes habían perdido la vida.

Ante esta situación, y redoblado el empuje del 4º ejército panzer, los ejércitos soviéticos, 62º y 64º se retirarían a los suburbios . Todo hacia pensar que los defensores, tras una corta y simbólica resistencia , cruzarían el Volga y abandonarían la ciudad en manos alemanas, sin embargo no había de suceder así. Stalingrado acabaría convirtiéndose en la batalla donde los rusos decidieron no retroceder un paso mas y abandonar el petróleo suyo en manos alemanas, lo que les daría a estos el combustible necesario para afrontar al ejército americano en el frente Occidental. El propio Hitler acabaría obsesionándose con la ciudad, llegando incluso a asociar la caída de Stalingrado con la victoria en el frente Oriental. (ver segunda parte del artículo próximamente).

La ciudad de Stalingrado, antigua Tsaritsyn y actual Volvogrado se alza a la orilla del río Volga, su propio entorno, un terreno lleno de hendiduras y barrancos con apenas llanos alrededor de ella, dificultaba sobremanera el clásico movimiento en tenaza de los panzer alemanes.

Además la ciudad no era excesivamente grande dado que se extendía a lo largo de la orilla del Volga pero se adentraba escasamente 8 Km tierra adentro. En el centro de la misma, dominándola, se alzaba el Mamayev Kurgan: el túmulo funerario tártaro que fuera escenario de impresionantes combates cuerpo a cuerpo por su posesión. Al norte, las fabricas que daban a Stalingrado carácter de ciudad tremendamente industrializada para lo que solían ser las ciudades rusas. La fabrica de tractores Dzerzhinski, la acería Octubre Rojo y la fabrica de munición Barrikady, entre otras. Al sur encontramos la estación de ferrocarril Stalingradio-1 y los suburbios de Minima y Yelshanka, donde el 64º ejército soviético de Shumilov guardaba el flanco del 62º de Chuikov.

Dentro de la ciudad tenían desplegados los rusos unos 55000 hombres así como un centenar de blindados. Mientras que el ejército alemán contaba con 15 divisiones, unos 100000 hombres. Mientras el resto protegía el flanco de los primeros y trataba de impedir que el Ejército Rojo rompiera las líneas alemanas y enlazara con los soldados de Chuikov. Era sin duda este general ruso el hombre ideal para neutralizar al 6º ejército alemán, duro, incluso con sus subordinados, sabia lo que quería y supo dar a sus hombres la confianza necesaria para hacer frente con decisión al empuje alemán. Muy distinto de Paulus, hombre de mucha energía y capacidad de improvisación que contrastaba con el flemático y reflexivo general alemán. Tras haber analizado los movimientos de la Whermatch aprendió a neutralizar parte del potencial de ataque alemán, al situar sus líneas cerca de las alemanas (en ocasiones a tan solo 100 metros) impidiendo de esa manera que la Luwftwaffe los bombardeara por miedo a alcanzar a su propia infantería.

El ataque comenzó el 14 de septiembre dirigido por uno de los hombres de más confianza de Paulus, el general de brigada Von Seydlitz Kurbach, la penetración, como solían hacer los alemanes fue doble, desde el norte y el centro de la ciudad tratando de envolver a las fuerzas rusas y aniquilarlas en el principal embarcadero a orillas del Volga, por dónde estos recibían refuerzos y vituallas, en un principio pareció que Chuikov perdía el control total de la batalla, el Mamayev Kurgan su puesto de mando, fue destruido y la infantería alemana penetro, casa por casa, hasta orillas del río Tsaritsa, donde ni siquiera la artillería rusa de la otra orilla logro detenerlos.

Chuikov, consciente de que todo estaría acabado antes de empezar si los alemanes lograban aislar al 62º ejército, empeño todas sus reservas tácticas en tratar de frenar o al menos entretener el avance alemán dando tiempo a que cayera la noche, al amparo de la cual, de la otra ribera del río cruzará la división 13ª de la guardia para tratar de recuperar la estación de ferrocarril. Ataques y contraataques se sucederían en escasas horas por la posesión de Stalingrado-1, llegando a cambiar de manos en 4 ocasiones, y 15 hasta que finalmente el día 19, quedo en manos alemanas. También el Mamayev fue escenario de violentos combates por su posesión, dado que dominaba la ciudad y quien estuviera en su cima podía observar todos los movimientos de su enemigo. El día 16, Zhukov, para distraer a la Luftwaffe del bombardeo de Stalingrado lanzo un ataque sobre el flanco derecho del 6º ejército, pero sin buena coordinación entre infantería, artillería y aviación, las bajas soviéticas fueron horrorosas, para tan solo haber distraído el bombardeo alemán durante media jornada. El día 23, la 284ª división siberiana de vio obligada a cruzar el Volga en apoyo de la 13 división de la guardia que de los 10000 hombres que la formaban se había visto reducida a sus dos terceras partes.

Todo esto pasaba en el ataque al centro de la ciudad, al sur, los combates por la posesión del suburbio de Minima, defendido por la 35º división de la guardia y la 92ª brigada de infantería de marina, el combate fue feroz y sangriento en especial por la posesión del silo de hormigón que impedía la unión de las dos líneas de ataque alemanas, su defensa llevada a cabo por 50 rusos, acabo convirtiéndose en una leyenda, en pequeña escala representó lo que fue la defensa de la ciudad llevada al limite de la capacidad de resistencia del ser humano. El propio comandante alemán, Hoffman, dejó consignado en su diario lo que fue la batalla por el silo: «No son humanos, son diablos, ni siquiera las llamas pueden acabar con ellos… por fin el día 22 parece que la resistencia se viene abajo, hemos entrado dentro y sólo hallamos 40 cadáveres mientras que nuestro batallón quedo reducido a una compañía. Ni los más veteranos aseguran haber presenciado jamás un combate así…».

La toma del silo acabo desmoronando la defensa soviética al sur de Tsaritsa, la 92ª brigada se deshizo ante un asalto alemán combinado de la 24ª panzer y la 94ª división de infantería. Aunque el 62º ejército soviético de Chuikov había sobrevivido a la embestida alemana, estos habían tomado importantísimas posiciones en Stalingrado, el 4º ejército panzer había tomado el Volga en un frente de 8 Km, dominando el embarcadero principal. En el centro de la ciudad ocupaban también la estación de ferrocarril Stalingrado-1 y habían desalojado a los rusos de la cima del Mamayev Kurgan, si bien los disparos de la artillería de estos últimos habían impedido a los alemanes ocupar físicamente la posición. En poder del 62º ejército soviético quedaba el área industrial del norte. La clave de la incapacidad alemana de arrojar a los rusos de la ciudad estuvo sobre todo en su imposibilidad de impedir que la improvisada flota de Rogachev, trasportara suministros, munición y alimentos principalmente, así como soldados de refresco. Exponiéndose a la acción de la Luftwaffe había trasladado a la 13ª división de la guardia, impidiendo así la rápida ocupación de la ciudad por los alemanes. Este punto flaco de los alemanes fue sin duda lo que acabo privándoles de una victoria que a primeros de septiembre habían creído inminente.

Para la madrugada del 27 de septiembre, Paulus decidió lanzar el segundo ataque, esta vez dirigido contra el centro industrial de la ciudad. Chuikov que mantenía una buena red de informadores en la ciudad, supo rápidamente de los preparativos alemanes, que tratarían de rodear a su ejército alejándolo del Volga para después aniquilarlo dentro del complejo industrial, por ello decidió concentrar sus tropas principales en la fábrica de munición Barrikady. Consciente de que si los alemanes lograban emplazar su artillería en la cima del Mamayev dispondrían de una posición formidable para batir sus líneas, Chuikov ordeno a lo que quedaba de la 13ª división de la guardia y a la 284ª atacar al sur de la estación de ferrocarril para distraer a las fuerzas alemanas y la 95ª atacar la cima del Mamayev.

Los rusos no atacaban como los alemanes, en grandes formaciones que entre los escombros de la ciudad perdían coherencia y contacto entre sí, sino en pequeñas unidades de una docena de hombres que tomaban la posición designada, mientras otra docena los cubría la espalda dispuestos a entrar en combate para frenar cualquier contraofensiva que quisiera recuperar la posición perdida. De este modo la 95ª división se abrió paso hasta casi la cima del Mamayev, pero la intervención de la Luftwaffe acabó frustrando el avance soviético. La respuesta alemana fue fulminante, tres divisiones panzers, 14ª, 16ª y 24ª, dos motorizadas, 29ª y 60ª, y otras seis de infantería atacaron en masa el complejo industrial de Stalingrado. La 24ª panzer a Barrikady y la 100ª división de cazadores de montaña a la acería Octubre Rojo. En sus inicios, el ataque de la 24ª panzer destrozó el flanco izquierdo soviético que guardaba la 189ª brigada blindada, mientras la 100ª de cazadores obligó al 23º cuerpo blindado a retroceder hasta las inmediaciones de la acería. Cuando cayo la noche, Chuikov era consciente de que si no lograba a la mañana siguiente reorganizar sus líneas, el 62º ejército seria arrojado al Volga sin más. Por ello solicito y obtuvo del mariscal Yeremenko que esa noche fuera trasportada a la ciudad por la flota de Rogachev la 193ª división de fusileros que se desplegó rápidamente para frenar al inminente ataque de la 24ª panzer alemana.

Paulus para impedir que se estabilizara el frente allí mismo, ante la incapacidad de la 24ª panzer de seguir avanzando, cambio el vértice del ataque, trasladándolo a Orlovka. El saliente de Orlovka estaba al norte de la fábrica de tractores Dzerzhinski. Estaba rodeado de unidades alemanas, la 16ª panzer de Hube, la 60ª división motorizada y más al sur la 100ª de cazadores y la 389ª de infantería. Los rusos defendían el saliente con tan solo parte de la 115ª brigada de fusileros y el único batallón que le quedaba a la 112ª del general Sogulob, era una encerrona prácticamente ya echa, y Paulus, sabedor de que victorias tan fáciles no abundaban en la batalla de Stalingrado, ordenó el día 30 cerrar las alas de las posiciones alemanas rodeando completamente a los rusos, que tratarían durante días de abrirse paso con desesperadas cargas a la bayoneta hasta que fueron totalmente aniquilados. Después de tan fácil victoria, los alemanes retomaron el ataque principal contra la acería Octubre Rojo, llevado a cabo principalmente por la 24ª panzer, esta vez estuvo a tan solo un Km del Volga, si hubiera llegado allí, habría partido la posición del 62º ejército en dos mitades, pero en medio de una lucha salvaje y desesperada la 193ª división soviética logro frenar en seco el avance alemán, eso sí, perdiendo todos los altos oficiales de la división. De nuevo llegaron refuerzos del otro lado del Volga, esta vez tropas de élite como eran la 39ª de la guardia y la 308ª división, otra vez la llegada de 10000 soldados de refresco arrebataba la victoria a los alemanes de la mano, su incapacidad para aislar al 62º ejército de la otra orilla del Volga era completa pese a los esfuerzos de la Luftwaffe.

El día 1 de octubre el 6º ejército retomó el asalto, Paulus decidió atacar en todo el perímetro de la defensa soviética, quizás con la esperanza de ver si encontraba algún punto débil, el propio Chuikov estuvo a punto de morir al ser alcanzado su cuartel general por la aviación alemana, sólo la errónea creencia de los pilotos alemanes de que no había quedado nadie con vida, le permitió salir con sólo heridas leves. El día 4 los alemanes decidieron intentar forzar una brecha en la fábrica de tractores defendida por una unidad llegada la noche anterior del otro lado del Volga, la 37ª de infantería de marina que se desplegó al oeste de la fabrica, mientras a su izquierda lo hacia la 308ª división. Las unidades alemanas, encabezadas por la 14ª panzer y la 94ª de infantería, atacaron desde el norte, mientras desde el sur lo hacía la 24ª panzer que logro avanzar vario cientos de metros arrollando a la 308ª soviética. El día 5 los alemanes realizaron, o mejor dicho trataron de realizar el asalto final conscientes de que poco a poco su segundo asalto a la ciudad perdía empuje y los rusos lograban estabilizar el frente, para ello la 14ª panzer avanzo hasta enzarzarse en un furioso combate con la 37ª de la guardia, finalmente esta última retrocedió y la 14ª panzer ocupo el factoría Silikat, aislando en el noroeste de Barrikady, a la 6ª brigada blindada. Sin embargo el resto de divisiones alemanas había sido incapaz de acompañar este avance, cada vez estaba mas claro que el ataque alemán había vuelto a fracasar, aunque ya tan sólo conservara el 25% de Stalingrado, el 62º ejército soviético parecía dispuesto a resistir todos los ataques alemanes.

Ante la cercanía del invierno, los oficiales alemanes se desesperaban, Hitler para tratar de levantar la moral de un cada día más depresivo Paulus hizo trasladarse a Stalingrado a su ayudante, el general Schmundt que dio la noticia a Paulus, que de tomar Stalingrado seria ascendido a mariscal de campo y pasaría a ser ayuda de campo del propio Fuhrer, siendo sustituido en el mando del 6º ejército por Seydlitz. Igual que pasó al fracasar el primer asalto a la ciudad, Chuikov aprovecho la tregua para lanzar contraataques que desgastaran las líneas enemigas y elevaran la moral de sus hombres, así, el día 12, la 37ª de la guardia atacó al oeste de la fábrica de tractores, logrando penetrar mas de 300 metros en el frente alemán, parece una distancia insignificante, pero reconquistar esos 300 metros costaría a los alemanes, una vez se rehiciesen, cientos de muertos y horas de lucha agotadora. En venganza se adelanto el tercer ataque, y el día 14 los alemanes lanzaron el que creían asalto final a Stalingrado. Dos divisiones panzer, la 24ª y la 14ª y tres de infantería, una de ellas motorizada atacaron en un frente de 4,5 Km al 62º ejército soviético. El objetivo principal era que la 24ª panzer entrara entre la fábrica de tractores y Barrikady hasta el Volga y partir el frente ruso en dos. Para ello el ataque más duro cayo sobre la 37ª de la guardia, la 112ª y la 308ª, entre escenas de un salvajismo, incluso desconocido en una batalla de por sí tan cruenta, los alemanes avanzaban regando cada metro con la sangre de sus soldados, dispuestos esta vez en no detenerse hasta el Volga. Con la cercanía del invierno a ninguno seducía la idea de pasarlo entre las ruinas de una ciudad que lo era tan solo en el nombre, hasta tal punto había llegado el grado de destrucción. Pocas horas después de iniciado el ataque ante la apoteosis destructiva de la Luftwaffe que impedía a los rusos combatir, la 14ª panzer se abrió paso hasta la fabrica de tractores, rodeando a la 112ª soviética que resistió lo que pudo el ataque de los carros alemanes combinados con la infantería de la 100ª de cazadores.

Estaba claro que los alemanes habían logrado una importante victoria táctica, la fabrica de tractores estaba rodeada por tres lados y algunas unidades alemanas habían finalmente alcanzado el Volga frente al complejo industrial. Aunque el feroz bombardeo de la artillería soviética de la otra orilla les impidió proseguir tan prometedor avance por la orilla del río tratando de envolver al 62º ejército. Paulus trataba de cercar todas las tropas rusas posibles en la vieja fábrica de tractores, embolsarlas y aniquilarlas al típico estilo alemán. Para ello lanzo a la vorágine de la lucha una nueva división de refresco, la 305ª, sumando entonces ya seis las divisiones alemanas que presionaban sobre el perímetro del 62º soviético en torno a la fábrica. El ataque fue tan duro que en los dos primeros días hubo divisiones soviéticas como la 95ª o la 37ª de la guardia que literalmente eran aniquiladas a medida que los alemanes iban encogiendo el cerco en torno a la fábrica de tractores. Sólo entonces Yeremenko accedió a las desesperadas demandas de Chuikov de más hombres y fue trasladada a través del Volga una parte de la 138ª división siberiana, en concreto el regimiento del coronel Lyudnikov, poca cosa para compensar las graves perdidas rusas.

El día 16 el ataque alemán convergió en dos líneas, por el sur, hacia Barrikady, la 14ª panzer, la 100ª de cazadores y la 305ª divisiones. Mientras que por el Sudeste la 24ª panzer y la 95ª de infantería. El intento de nuevo quedo abortado cuando los rusos les recibieron con fuego de tanques modelo T-34 perfectamente camuflados entre las ruinas, y que recibieron a las unidades alemanas de vanguardia con fuego a menos de 100 metros, logrando así estabilizar el frente una vez más. De nuevo para compensar las perdidas el resto de la 138ª división siberiana cruzo el Volga. Con el frente estabilizado se alcanzo el clímax de la batalla como queda reflejados en las memorias de Chuikov que relata así como él y su plana mayor cruzaron la ciudad en ruinas para alcanzar el Volga y reunirse en una entrevista con Yeremenko, responsable del frente de Stalingrado. «Todo a nuestro alrededor explotaba con un estruendo ensordecedor, los lanzacohetes de seis tubos alemanes mantenían al Volga bajo un ataque continuo. Cientos de heridos se arrastraban hacia los embarcaderos para ser evacuados. A menudo teníamos que pisar cadáveres…».

El 18 de octubre el ataque principal alemán seguía dirigido contra Barrikady, las divisiones rusas, 138ª y 308ª fueron atacadas a las mismas puertas del complejo industrial, al atardecer una unidad alemana logro separar las defensas soviéticas que mantenían unido el frente entre la fábrica de tractores y Barrikady. Para evitar que la 308ª fuera aniquilada antes el empuje del 6 ejército, Chuikov la permitió retroceder medio Km, era la primera vez que daba la orden de tomar nuevas posiciones más atrás, con riesgo de que una retirada táctica se convirtiera en una huida, sin embargo el movimiento le salió bien a Chuikov, en parte porque un nuevo ataque de diversión ruso, a las afueras de Stalingrado desvió de nuevo la atención de la Luftwaffe, que era la que habría podido romper las líneas de la 308ª en momento tan critico. La perfecta coordinación entre los rusos que defendía Stalingrado y los que se encontraban en sus alrededores fue también uno de los motivos que acabaron llevando a los alemanes a la derrota. Paulus lanzo lo que le quedaba más fresco a la lucha, con la ya total desesperación de terminar de una vez con una batalla que se hacia insoportable, tanto para unos como para otros. El 20 de octubre el 6º ejército aseguro definitivamente la fábrica de tractores y atacaban con rabia Barrikady por los cuatro costados, intentando aislar las defensas rusas de allí con las de Octubre Rojo. Así el 22 de octubre tres divisiones alemanas se lanzaron contra las 193ª y 308ª divisiones rusas, de nuevo a las afueras de Stalingrado los rusos trataban de distraer la atención alemana, esta vez fue desde el sur de la ciudad, desde donde el 64º ejército trató de derrotar el flanco del 4º ejército panzer, siendo rechazados sin contemplaciones. Ya todo dependía de la capacidad de resistencia de los rusos que quedaban en Stalingrado.

El 23 de octubre Paulus lanzó a la 79ª contra los paracaidistas de la 39ª de la guardia que defendían Barrikady por dentro, se produjeron de nuevo escenas terribles de lucha cuerpo a cuerpo, hasta que finalmente los alemanes lograron ocupar dos terceras partes de la fabrica. Un oficial alemán que participo en el asalto lo relato así: «No hay un respiro durante el día. No hay quien recoja a los muertos y allí donde caen se pudren, llenando el aire de un olor insoportable…».

El día 27 dos regimientos de la 45ª división de fusileros cruzaron el Volga para reforzar posiciones entre Barrikay y Octubre Rojo. Los alemanes desesperados por la llegada de nuevos refuerzos, agotados por la insoportable tensión de los combates cuerpo a cuerpo, atacaron de nuevo Barrikady, logrando esta vez alejar por fin a los rusos, pero ni por esas, los defensores tomaron posiciones a tan sólo 500 metros del Volga, resueltos a morir antes que retroceder un metro más. El ataque alemán agonizaba por tercera vez, a medio Km del Volga, con tan sólo la acería Octubre Rojo entre ellos y los embarcaderos por donde el 62º recibía refuerzos, el ataque del 6 ejército alemán daba sus últimas boqueadas.

En solo dos semanas los alemanes habían destruido el equivalente a 7 divisiones rusas, ocupado la fabrica de tractores, Barrikady y la mitad de Octubre Rojo, pero eran incapaces de ir mas allá. El 62º ejército poseía aún el 10% de la ciudad y los alemanes estaban atascados, sin posibilidad de avanzar y a cientos de Km de sus bases. Se había producido una tregua por agotamiento. Y no era eso lo peor, lo peor para los alemanes era que mientras luchaban hasta la extenuación en Stalingrado, al norte se iba fraguando lentamente la segunda contraofensiva rusa de invierno que acabaría destruyendo a los ejércitos 6º y 4º panzer. (ver tercera parte del artículo en esta misma web).

La Batalla de Stalingrado en imégenes

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